sábado, 15 de junio de 2013

EL BAÑO DIARIO Y LA ROPA LIMPIA

EL BAÑO DIARIO Y LA ROPA LIMPIA

El baño diario es una medida de higiene importante para evitar gérmenes y enfermedades en la convivencia diaria. En la familia, como en la sociedad, en el trabajo, en la escuela o en la calle, es desagradable convivir con una persona desaseada.
Es aconsejable bañar diario al bebé y, de ser posible, a la misma hora, siempre y cuando el bebé no haya terminado de comer y esté en proceso de digestión.
Se recomienda bañar al bebé por la noche, antes de cenar, ya que el baño tiene un efecto relajante que le ayuda a conciliar el sueño.
Antes de bañar al niño, conviene comprobar que la temperatura ambiental sea la adecuada, que no se sienta frío y no existan corrientes de aire.
Es preferible que el baño se realice en una bañera, palangana, tina o recipiente amplio que permita al bebé estar cómodo, y que el agua tenga una temperatura adecuada para él.
Antes de desvestir al niño tenga preparado lo siguiente:
 Peine o cepillo.
 Toallas.
 Una esponja suave.
 La ropa limpia que le pondrá.
 Pañales.
 Jabón neutro.
Antes de introducir al niño en la tina de baño o recipiente donde se bañará, límpiele los restos fecales para no ensuciar el agua.
Para que el niño no caiga en el agua se le sujeta de su brazo izquierdo con nuestra mano izquierda, de modo que su cabeza se apoye en la parte interior de nuestro codo, así, con la otra mano podremos enjabonarle con comodidad. Si al introducir al niño en la tina llora puede deberse a que la temperatura no es la adecuada.
La futura madre disfruta mucho preparando la ropa, pero por muy agradable que le resulte, debe tener en cuenta también el costo, el tiempo de lavado y la dificultad que tenga al ponerle la ropa al niño.
Los pañales son el único tipo de ropa que debe comprarse en suficiente cantidad, ya que los niños crecen rápidamente en los primeros meses y dejan muy pronto la ropa.
Al comprar la ropa se debe tener en cuenta lo siguiente:
 Debe ser holgada, para adaptarse al crecimiento y no obstruir el movimiento libre del niño. Debe ser de fácil lavado.
 Debe ser segura y cómoda para el niño.
 Debe permitir que el vestir y el desvestir al niño pueda realizarse en el mínimo tiempo posible.
 Procure que sea de algodón y evite en lo posible fibras sintéticas, sobre todo en la ropa interior.
Existen algunos modelos que son poco prácticos, ya que, en general, al niño no le gusta que lo vistan o lo desvistan, y expresa su enojo llorando. Cuando el niño llora, se pone rígido y no coopera, entonces los padres descubren que tienen que luchar con botones y listoncitos. Es mejor buscar ropas que no tengan que meterse y sacarse por la cabeza del niño y que se cierren con broches.
La piel del bebé es muy delicada y se puede irritar cuando se le pone ropa nueva, por eso es conveniente lavar la ropa antes de usarla, así como también quitarle todas las etiquetas del interior, ya que pueden producir marcas al presionar sobre la piel del bebé.

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